Favores

 

 

 

 

 

CÁNCER CURADO

W. O., Vigo, Pontevedra, España

El 2 de febrero de 2011

Quiero agradecer infinitamente la intercesión de la Madre María Felix , porque mi padre estaba muy mal con un tumor de próstata dándose radioterapia y temíamos lo peor. Estaba muy flaco, con cansancio continuo. Desde que comencé a rezarle a la Madre María Felix que interceda ante Jesús para que mi padre se reponga, al terminar la sesión de radioterapia, milagrosamente el médico le dijo que estaba perfectamente. Hasta ha engordado, tiene apetito, y anda por todas partes. Lo único que tiene que hacer ahora son controles periódicos, cada cuatro meses, solo por prevención. He hecho una promesa que si mi padre se curaba, iba a anunciarlo siempre, para que nuestra María Felix llegue a los altares.

 

¿POR UN BOLETÍN?

M. Z., Bilbao, España

15 de diciembre de 2010

Quiero dar las gracias a la Madre María Félix por las gracias obtenidas por medio de su intercesión. Recientemente vi un boletín de la Madre María Félix en la parroquia y lo tomé sin mucho interés para leerlo en casa.

 Luego como mi hijita se puso enferma de Otitis y la llevamos al hospital, me acordé, como inspirada, del boletín y recé por esta intención y por mi hermana que en esos días se hospitalizó con un cólico nefrítico muy fuerte, milagrosamente los dos problemas se resolvieron con brevedad y ahora cumplo mi promesa de dar las gracias a la Madre María Félix por estas curaciones así como por muchas otras intenciones que no he dejado de  encomendarle y que  siempre me obtiene.

 

 

¡APROBADO!

Y. C., Venezuela

25 de marzo de 2011

Desde el año pasado antes de graduarme de bachiller estuve aplicando para que me aceptaran en una universidad en Canadá, después de dos intentos recurrí a la Madre Maria Felix para que me ayudara ya que me habían negado admisión dos veces. Ahora ya tengo mi visa estudiantil y todo listo para partir a una nueva etapa en mi vida y todo gracias a la Madre.

 

 

RECIBE UNA SENTENCIA FAVORABLE

C.A., Madrid, España

Febrero de 2003

En febrero del 2003 tenía que comparecer en un juicio en defensa de la verdad y del bien. El juicio no se llevó a cabo y me derrumbé. Fue entonces cuando decidí encomendarlo por mediación de la M. Félix. Se convocó de nuevo el juicio. En mi interior sólo resonaba: “hágase tu voluntad”. Llevaba conmigo una estampa de la Virgen “Mater Salvatoris” a la que tantas veces miró M. Félix y también una reliquia suya. Tuve mucha paz. No sabía qué iba a ocurrir.

Había aprendido a confiar, a abandonar todo en manos del que todo lo sabe y todo lo puede. La respuesta llegó antes de lo previsto y con el sello de lo divino: el 25 de marzo, fiesta de Mater Salvatoris. Supe la noticia tras acompañar a las Madres en la Misa en este día tan señalado: la sentencia fue favorable al bien y la verdad. Mi corazón me llevó a presentarme de nuevo en la Capilla del colegio, para agradecerle a M. Félix su intercesión de manos de la Virgen Mater Salvatoris.

 

 

ENCUENTRA UN TRABAJO PARA MANTENER A SU FAMILIA

N. R., San Juan, Puerto Rico

Febrero de 2003

Hace unas semanas pedí a Madre María Félix (a través de su oración), que ayudara a un amigo a encontrar trabajo, porque en esos días él estaba citado a reuniones de selección de personal y estaba cesante por cuatro meses con una familia que mantener. Gracias a su ayuda él ya está con trabajo.

Además le pedí por la salud de un pariente, que tenía que ser operado del corazón. Esta persona está bastante recuperada e incluso los médicos han reconocido una mejoría más rápida de lo normal.

Estoy muy agradecida a Dios por los favores concedidos a través de la intercesión de Madre María Félix.

 


CUESTIÓN DE SEGUNDOS

M. S., Maracaibo, Venezuela

El lunes 29 de abril, como a las 4:30 a.m., mi papá nos despierta a mi hermana y a mí, para decirnos que va a llevar a mi mamá al hospital porque estaba un poco inflamada con una reacción alérgica. Estuvieron en el hospital desde esa hora, como hasta las 12:30 a.m. Mi papá sólo nos decía que se estaba mejorando, pero la verdad es que… ella se estaba muriendo. Le dijeron que tenía un edema de glotis y se estaba asfixiando. Cuando ya se encontraba en la etapa final, ella le pidió a la Madre María Félix Torres que no la dejara morir, que viera que tenía a sus dos hijas graduándose este año y que la necesitábamos. Unos segundos más tarde, se empezó a desinflamar y a estabilizarse.

Desde que esto ocurrió yo prometí escribirle para contarle todo lo que ha ocurrido; también nos ha concedido favores pequeños, como ayudarme en un examen de química y tranquilizar a mi papá en los momentos más difíciles.