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LE PEDÍ PAZ

S. L., Madrid, España.

Enero de 2001

Hace ahora un año diagnosticaron un cáncer incurable de pulmón a la madre de mi marido. La noticia nos consternó. Personalmente me acobardaba pensar cómo íbamos a afrontar la enfermedad.

Llegó el otoño. Los médicos nos confirmaron que el cáncer se había extendido a los huesos, el estómago y el cerebro.

El 12 de enero recibí una llamada: “Ha muerto la Madre Félix”. La noticia me impactó. Habíamos estado con ella hacía muy poco, después de misa. Había estado tan cariñosa como siempre. Me preguntaba por todo, se interesaba por todo. A las tres de la tarde fui al Rosalar. Después de una misa que se celebró a las 5:30, me acerqué adonde estaba el cuerpo de la Madre. Sentí una paz, un consuelo, un como calor interior indescriptible.. Le pedí muchas cosas y le agradecí otras tantas. Quería quedarme allí, en ese “algo” sobrenatural que reinaba a su lado.

A los pocos días comenzaron los dolores más espantosos de la enfermedad. La madre de mi marido se impacientaba. “¿Cuándo cesará este sufrimiento?”, me decía. Decidí llamar y pedir algo de la Madre que pudiera tener con ella. Esa misma mañana, me dieron la medalla de congregante de la Madre Félix. Se la llevé corriendo a mi suegra. Le pedí al Señor, por intercesión de la Madre Félix, que le diera paz, que no perdiese esa paz que ahora parecía abandonarla. Nunca, desde ese día, le faltó la paz. Sufría, pero con paz. En la madrugada del 12 de febrero, al mes justo de irse la Madre Félix al cielo, partió también ella.
Gracias.

LA MEJOR OPERACIÓN

M. G., Caracas, Venezuela.

Julio de 2001

Me diagnosticaron un tumor maligno en el bronquio izquierdo, el cual solamente podía ser tratado con quimioterapia y radioterapia. El oncólogo avisó a mis familiares que, debido a la agresividad del tratamiento, no sabían si la médula y mi cuerpo podrían resistir más de tres meses.

Terminé el tratamiento, el tumor seguía sin desaparecer y la médula ya no respondía ni con vacunas especiales ni con trasfusiones, pues estaba muy debilitada. El doctor me comunicó que ya no había nada para mí, pero como yo insistía e que no iba a esperar la muerte sin hacer nada, me recomendó un tratamiento nuevo que había en Estados Unidos y en Pamplona, llamado “braquiterapia”.

Así, en julio del año 2001, fui a Pamplona a la Clínica Universitaria de Navarra. Después de muchas revisiones me diagnosticaron el mismo tumor, pero esta vez estaba ubicado dentro y fuera del bronquio.

Emocionalmente me puse peor. Estaba fuera de mi casa, de mis hijos y de mi querido colegio. Sentía mucho miedo, sin saber qué podía pasar conmigo. Las Madres me dijeron que le pidiera a la Madre María Félix su intercesión para mi curación, ya que Dios concedía dones especiales a las personas elegidas por Él. Me enviaron desde Madrid una foto con la oración y reliquia de ella. Así, día tras día, antes de ir a la clínica le pedía con devoción que intercediera por mí ante el Señor, ya que ella estaba junto a Él, y yo me sentía también hija suya.

Los doctores recomendaron quimioterapia y radioterapia al mismo tiempo. Yo estaba muy asustada. Para mi asombro, las defensas no bajaron de nivel y pudieron concluir el tratamiento; luego comenzaron con la braquiterapia (en quirófano). Asumí el riesgo de no dejar entre las sesiones el tiempo recomendado por los doctores, ya que llevaba en España 45 días y no podía continuar allí.

En mis oraciones le pedí a la Madre con más oración que me ayudara, ya que tenía que irme a Caracas. Así, con una fe muy grande y mucha fuerza espiritual, el día 7 estaba en el quirófano, el día 8 en el aeropuerto, y el día 10 comencé a trabajar en el colegio, ante el asombro de todos.

En enero me realizaron todos los exámenes de sangre para ver cómo estaba la médula y el doctor, con mucha alegría, me dijo que a qué Santo me había pegado para que estuviera tan bien, pues los exámenes habían alcanzado casi todos los valores normales.Al día siguiente fui muy temprano a Misa para agradecerle a la Virgen y a la Madre Félix su intercesión ante el Señor por estar tan bien. Diariamente en mis oraciones sigo pidiendo mi sanación completa.

EL SEÑOR NO SE EQUIVOCA

N. A., Madrid, España.

Conocí a la Madre Félix el 19 de noviembre de 2000. A los pocos días de ese encuentro, me encontré con un acontecimiento que no entraba en nuestros planes: estaba esperando mi sexto hijo.

El embarazo fue muy duro, con mucho sufrimiento, porque físicamente no podía. Nos fuimos a la clínica y presioné a mi ginecólogo para que me provocara el parto. Me pusieron la anestesia epidural y el goteo. Al final la niña nació de forma natural.
Pensé que, por fin, todo había pasado. Pero cuando me iban a coser vieron que sangraba mucho. Noté que el ginecólogo se asustaba. Al ratito vi cómo movía la cabeza negativamente. Comenzaron a llamar a otros médicos. Empecé a llorar y sentí mucho miedo. El doctor se incorporó, se apoyó en la pared y observé cómo le cayó alguna lágrima. De repente dijo: “Esto no para, preparad el quirófano”.

La situación era de extrema gravedad. En aquel momento, mi marido se sintió impulsado a llamar por teléfono para pedir a las religiosas de la Compañía del Salvador que rezaran por mí. Yo miraba al crucifijo que estaba en la pared que tenía enfrente. Pensé que no había nada que hacer. Nadie me decía nada y sentí la soledad más absoluta y la debilidad más tremenda. Miraba la Cruz y pedí al Señor que no dejara a mi marido solo; yo quería estar con él. En ese diálogo con Dios recordé a la Madre Félix, no sé exactamente cómo, pero imaginé que me miraba y me decía: “El Señor no se equivoca”.

Hoy, después de diez meses, puedo escribir estas letras como testimonio, sabiendo que si el Señor me hubiera llamado a su presencia, esas palabras eran y son verdad: el Señor no se equivoca.

 

CONSIGUE UN TRABAJO

I.M., Lleida, España.

Fui alumna del Mater y estaba acabando mi carrera universitaria cuando me surgió la oportunidad de conseguir un trabajo relacionado con mi estudios. Junto a mi mesa de estudio tenía una estampa de la Madre María Félix; le pedí que intercediera por mí
para que me fuese otorgado y pocas horas después me llamaron para confirmarme el puesto. Gracias.

SUPERA DIFICULTADES PERSONALES

P.O., Bedajoz, España.

Dios, por medio de la M. Félix, me ha hecho cambiar y ser una persona alegre y positiva, pues no lo era, debido a una infancia y juventud marcada por una serie de sucesos que, lejos de ayudar a formarme una personalidad estable, contribuyeron a crear en mí una serie de sentimientos negativos que siempre han estado presente con tanta fuerza que son los que han regido mi vida.

Desde que conocí a la M. Félix, por una estampa que me dieron, le rezo todos los días y el Señor, por su mediación, me ayuda a ser más positiva y a pensar que en medio de todas esas circunstancias puedo hacer mucho bien y estoy contenta. Desde entonces le rezo a diario y le encomiendo todos mis problemas y preocupaciones.


NO ENCUENTRAN EL TUMOR

M.C., Madrid, España.

El 30 de diciembre de 2004, mi hermano tuvo que ingresar de urgencia en el Hospital Virgen Macarena de Sevilla, por un dolor muy fuerte. En la primera prueba que le hicieron, una ecografía abdominal, apareció un quiste de tipo tumoral en el riñón derecho, que había que extirpar. Este mismo diagnóstico se confirmó, a primeros de enero, en las pruebas preoperatorias a que fue sometido
por el servicio de Urología del Hospital Ruber Interna- cional de Madrid.

Desde el primer momento lo encomendé a la intercesión de la M. Félix. El caso es que antes de operar, en la última de las pruebas que le hicieron, no se encontró tumor alguno, sino que se trataba de unos coágulos que, gracias a Dios, desaparecieron y no fue necesaria la intervención.

Agradezco a Dios, que por intercesión de la Madre María Félix, mi hermano no tuviera ningún tumor y no necesitó ser operado.

 

DESAPARECE UN TUMOR

R.J., Maracaibo, Venezuela.

El mes de junio acudí a una visita ginecológica de rutina. Al concluir el reconocimiento me verbalizó que había palpado una pelota en el seno izquierdo. El 4 de julio me realizó una ecomamografía cuyo diagnóstico es que presenta un tumor en el seno izquierdo y me sugieren operación.
Al escuchar al doctor me entró un estado de angustia y desesperación por la reacción de la anestesia, pues he sido intervenida en otras oportunidades y fue traumático. En mi interior sentí la necesidad de conversar y llamé al Colegio Mater Salvatoris. La directora me manifestó que me tranquilizara, que le iban a pedir a la Madre María Félix Torres. Al concluir la conversación, me sentí confortada y con una gran tranquilidad de que todo iba a salir bien.
El día de la operación me sentí muy tranquila y al entrar a pabellón sentí una sensación de paz. Al despertar de la anestesia, mis primeras palabras fueron: “Todo fue muy bonito”. Al día siguiente, el médico tratante al pasarme visita me preguntó: “¿Usted cree en Dios? Porque yo pagué todo de ahí y no encontré nada”.

 

SU HIJO RECUPERA LA SALUD

B.A., Oslo, Noruega

Soy una exalumna del colegio Mater Salvatoris. Hace unos meses os escribí para agradecer el nacimiento de mi hijo.Y de nuevo lo hago para daros las gracias por la oración a la Madre Félix: estuvo muy enfermo durante el mes de abril, ingresado en el hospital: no conseguía ganar peso y estaba muy apagado. Incluso dio positiva la primera prueba de toxoplasmosis. Al final no consiguieron definir qué estaba mal en él. Ahora, unos meses después y con muchas oraciones, mi hijo está sano.


“CAMBIAN” EL DIAGNÓSTICO

I.F., San Juan, Puerto Rico.

El día lunes 17 de enero de 2005, mi hermana R. se realizó un examen médico en un ambulatorio urbano de Maracaibo en donde labora. ¡Cuál sería nuestra sorpresa, que los resultados indicaban que tenía una tumoración ovárica bilateral!; por sus dimensiones y característica se consideraban altamente malignos. Con la mayor vehemencia y fe, recurrimos a un médico ginecólogo especialista, el cual realizó ecograma transvaginal, confirmándole diagnóstico anterior, ordenando una intervención quirúrgica de inmediato, expresando: “la intervención de hoy, debió ser ayer”. Pensando en la magnitud del problema que significaba la salud de mi hermana, desde lo más profundo de mi alma invoqué a la Madre María Félix Torres para que intercediera ante Dios para cambiar el diagnóstico.

El día 19 de enero se retiró el primer resultado: marcadores tumo- rales. Sentí que la Madre Félix estaba intercediendo por mi hermana. Horas después de ese mismo día, se retiró el segundo resultado: tomografía abdominal y bilaterales y miomas uterinos.

Con estos resultados nos trasladamos al médico tratante, el cual se sorprende de dichos exámenes y pregunta, ante tales resultados, si se realizaron en clínicas confiables; todavía prevalecía su criterio científico. El médico manifestó la necesidad de realizar la toma de biopsia por congelación con el acto operatorio, el cual se programó para el día 28 de enero de 2005.

Asistí el domingo 26 de enero a la Misa de 4.º Aniversario de la desaparición física de la M. María Félix, donde sentí nuevamente que mis súplicas estaban siendo escuchadas. Llegando el día de la intervención, todo preparado para realizar la biopsia por congelación para decidir la conducta quirúrgica. A las 2:45 p.m. sale la enfermera para notificar que el médico informaba la no realización de dicha biopsia porque el diagnóstico era: endiometrosis en ambos ovarios y múltiples miomas uterinos.

Gracias, Madre María Félix.

 

“DESAPARECE” EL CÁNCER

A.A., Caracas, Venezuela.

A la suegra de mi hermano, que se encontraba con unos dolores terribles de caderas y columna, su doctor le practicó unos exámenes y en las pruebas preliminares le habló a ella de la posibilidad de un cáncer, así que estos exámenes tenían que repetirse y de esto le recé a la Madre María Félix, y le pedí que los nuevos exámenes salieran todos bien y que no existiese un cáncer. Efectivamente, ése fue el resultado.

 

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SALVAN LA VIDA LA MADRE Y EL BEBÉ

G.A., Caracas, Venezuela.

Cuando ya iba saliendo de mi casa, como cada día, saqué mi carro, lo estacioné colocando el freno de mano y me bajé a cerrar la puerta del garaje; ya casi encima de mí vi que el carro se había venido hacia atrás; por más que traté de meterme dentro no me dio oportunidad y no supe más de mí hasta 20 minutos después, cuando recobré la consciencia y me encontré malherida acompañada de mis vecinos, los bomberos y a punto de ser llevada en la ambulancia. Contaba con sólo 12 semanas de embarazo. Avisaron a mi mamá del accidente, quien con una gran angustia tuvo que avisar a mi esposo, hermanos, papá y familiares. Todos sintieron una gran angustia por el estado de mi bebé, y nuestras vidas.

Con la duda de saber las consecuencias de los golpes en la bebé me realizaron exámenes hasta asegurar que todo seguía bien en el embarazo. Realmente fue un milagro que habiendo tenido contracciones la bebé siguiese bien y sanita.

Mi tía trabaja en el colegio Mater Salvatoris; en donde acudieron a la intercesión de la M. María Félix. Desde que tuvieron conocimiento de mi accidente una de las Madres le entregó a mi tía la estampita que estuvo siempre en la cabecera de mi almohada y fue rezada a diario por nuestra recuperación. No hay un día en el que no haya recordado lo que viví ese día y lo agradecida que estoy por el milagro de la vida de mi bebé.


RESUELVE EL PROBLEMA ECONÓMICO

J.R., Caracas, Venezuela.

Desde hace dos años y medio, debido a la situación general del país, vengo presentando problemas de liquidez económica. La situación agravó y solicité una entrevista en el Colegio Mater Salvatoris para exponer mi situación y solicitar una prórroga.
Me dieron la estampa de la Madre María Félix Torres y la coloqué en el espejo de la habitación y le pedí que fuera. Al día siguiente fui recibido por la Madre,que fue muy atenta conmigo, y conseguí una prórroga para efectuar los pagos. Volví a pedirle a la Madre Félix nuevamente que intercediera para poder solventar el problema económico para la educación de los niños, pues también incluí a nuestro hijo menor en esta petición. Faltando escasos días para comenzar el mes de septiembre, realicé una venta que me permitió honrar los compromisos adquiridos en ambos.

En la actual situación económica que atraviesa el país haber podido honrar estos compromisos fue un verdadero milagro, le doy gracias a la Madre María Félix Torres de haber intercedido ante Dios para conseguirlo. Realmente creo que quien le pida a la Madre María Félix Torres con verdadera fe no será defraudado.

 

FROM PHILIPPINES

San Carlos Seminary, Philippines.

Pax Christi!

I would like to request from your good office if i could obtain relic of MARÍA FÉLIX TORRES in TECA for the purpose of my apostolate to the sick, for veneration. I hope the relic will help the sick faithful to strengthen their faith to the the Lord. I pray that this simple request of mine would be granted. Thank you very much.

In Christ,
Semin. J.P. C. G

San Carlos Seminary
Guadalupe, Makati City
Philippines

 

FROM MANILA (PHILIPPINES)

J.P.C.OP., Manila, Philippines.

Dear Sister,
The life and virtues of your holy foundress, Servant of God Mother Maria Felix Torres is truly an inspiration for all. She gave her life wholeheatedly to the service of God, the Church, and the world by her works of charity and prayer She serves as a model for the youth of today who aspire to follow the Savior as His disciple. She intercedes for us in all our needs.

In line with this, may I kindly request from your kind office materials and relics from the clothing (if any) of the Servant of God, Mother Maria Felix Torres which is to be used to spread veneration for her in our apostolates with the sick, the imprisoned youth, and catechesis.

Thank you very much and we sincerely hope for your kind response.

Yours In Jesus and Mary,
J.P.C. OP (Laity)
President – Legion of Mary Junior Preasidium
Manila (Philippines)

 

CONSIGUEN UN TERRENO CON UNA OFERTA INFERIOR

F.G. y C.D.deR., Madrid, España.

Tenemos una casa de campo en un pequeño pueblo de Segovia. Allí nos casamos y allí está una parte importante de nuestro corazón y nuestra felicidad. En ella recibimos a nuestra familia y amigos, descansamos y acumulamos recuerdos felices. Es la antigua casa cural y está dedicada a la patrona del pueblo y decorada con dos bonitos mosaicos de Nuestra Señora.

Justo enfrente de la misma hay un terreno que se puso a la venta. Sus propietarios pedían por él una cantidad para nosotros inasequible y había varios interesados en comprarlo. En un momento dado había tres aspirantes mejor colocados que nosotros. Se proponían construir diez chalets adosados en un caso y en otro abrir un restaurante típico. En ambos casos nuestra tranquilidad y felicidad se acababan.

Mi mujer y mi hijo pequeño han sido alumnos del Mater Salvatoris. Hicimos una novena a la Madre María Félix y seguimos encomendándoselo cada día durante meses. También enterramos una medalla en el propio terreno porque habíamos oído que al Madre lo hizo así en alguna ocasión similar.

Al cabo de un tiempo y de modo inexplicable los tres aspirantes preferentes a la compra se retiraron o no fueron atendidos por los vendedores. Aunque nuestra oferta era inferior al precio solicitado fue la aceptada.

Nuestra casa continua ahí como remanso de paz y verdadero hogar familiar. No dejamos de rezar a la Madre Félix desde entonces pidiendo ayuda para muchas necesidades.

Comunicamos este favor recibido deseando a la Compañía del Salvador todo lo mejor en este Tiempo de Navidad y en el Año Nuevo.

 

Plenamente Recuperada

V.S., Venezuela.

Hace unos tres meses, pasé por una fuerte depresión debido a la ruptura de una relación que había durado cinco años, pues mi pareja me engañó. Pero mediante la oración a la Madre María Felix, pude encontrar ese cariño que me hacía falta por parte de mis amigos y familia, pude ser feliz de nuevo y comenzar desde cero. Hoy estoy plenamente recuperada, sigo pidiéndole a la Madre que me ayude a ser del todo feliz y encontrar de nuevo a alguien especial, pero mientras no podía evitar agradecerle el haberme hecho crecer tanto como persona, entre todo el caos que viví.


Una asignatura nueva: “Madre María Félix”

V.A., Madrid, España.

Acabo de leerme el libro de la “Vida de la Madre María Félix” que trajeron a casa el otro día mis hijas y verdaderamente ¡qué maravilla de mujer, qué sencillez, qué buenhacer y qué gran ejemplo para todos!. Debería ser un libro de obligada lectura, es más, deberían poner en el colegio una asignatura nueva que se llamara “Madre María Félix”…

Suelo leerme los boletines que envían a casa pero este libro me ha impactado. Estoy orgullosísima de haberla conocido personalmente, encantada de haber sido educada bajo sus ideales y no encuentro mejor sitio para la formación de mis tres hijas. No se imaginan la buena labor que hacen Uds. en esta vida que nos ha tocado vivir.

Mi mas sincera enhorabuena y mis felicitaciones a las redactoras e ilustradoras del libro por su buen gusto.

Un abrazo.

 

Recupera la salud

P.N., Madrid, España.

Mi padre empezó a tener molestias de espalda a finales de mayo de 2006. Habiendo acudido a urgencias del Hospital La Paz de Madrid, le diagnosticaron un cólico renal, que resultó no ser tal. Las molestias persistían, le hicieron radiografías, fue al reumatólogo y, en agosto, la situación se iba agravando pero sin saber la causa: algún pinzamiento, quizá una vértebra aplastada…

El detonante fue el sábado 2 de septiembre. Estaba yo en mi casa cuando a las once menos cinco de la mañana sonó el teléfono. Era mi padre, que estaba solo en casa –mi madre se acababa de ir de la mía- y se había caído. Fui rápidamente, mi madre ya había llegado y él se había levantado. La sensación que él describía era la de que las piernas no le sujetaban, que se doblaban solas. A la hora de comer, yo ya no estaba allí, sino mi madre y mi hermano, se volvió a caer y, cuando sobre las cinco y media de la tarde volvió a ocurrir, acudí otra vez rápidamente, acompañada esta vez de un familiar. Entre los cuatro no éramos capaces de ponerlo en pie, así que llamamos al SAMUR.

Le ingresamos en Urgencias de La Paz sobre las 6,30 de la tarde. Cuando a eso de las 11 de la noche nos llamaron para informarnos de qué ocurría nos dijeron que se trataba de una metástasis, pues mi padre había sido operado de cáncer de próstata el 12 de noviembre de 1999. Nos enseñaron unas radiografías que acababan de hacerle de la columna en las que se veían deshechas dos vértebras, la 9 y la 10, y nos comentaron que ese tipo de cáncer siempre hace metástasis en hueso. Mi padre estaba literalmente doblado, porque no podía erguirse y la doctora que nos atendió dijo que era porque así él estaba más cómodo. Con ese resultado nos mandó a eso de las 2,30 de la madrugada a casa.

Domingo, lunes y martes fueron terribles, pues mi padre tenía muchos dolores, no podíamos moverlo de la cama, apenas comía y no controlaba los esfínteres. Por la tarde, rezábamos algún misterio en un rosario que había pertenecido a su madre. La madrugada del miércoles 6, a las 4,30, me llamó mi madre por teléfono para que fuera porque mi padre estaba muy mal. Lo encontré fuera de sí por el mismo dolor, le dimos un calmante y un sedante, y poco a poco fue tranquilizándose. La cara la tenía afilada, amarillenta, y había momentos en que estaba como ausente. Fui a avisar al médico de cabecera en cuanto abrieron el consultorio.

La ambulancia vino a por mi padre sobre las 3,30 de ese miércoles. A eso de las 7, el médico de guardia habló con mi madre y les dijo que se trataba de un infarto medular producido por un cáncer, que no tenía solución.

El miércoles 13 de septiembre me dieron una reliquia de la Madre Félix. Cuando yo me fui, a eso de las 12,30 al hospital, la llevaba conmigo y se la puse a mi padre en la cama. En la mesilla le dejé una estampa de la Madre. A la una, la hora en la que el médico informaba a los familiares, acudí al despacho y, ¡oh sorpresa! dice la doctora que están pensando trasladarlo a la planta de Medicina Interna porque el tumor no aparece; se vio en la primera resonancia, la del lunes, pero que ya no está.

El domingo 13 de enero de 2008 mi padre y mi madre me acompañaron al Colegio a la Misa-funeral que conmemoraba el séptimo aniversario del fallecimiento de la Madre Félix. Vinieron con gozo y con devoción. Querían estar presentes por lo mucho que le debemos a la Madre Félix y querían agradecer a las religiosas de la Compañía del Salvador las muchas oraciones que por él, por la salud de su alma y de su cuerpo, han dirigido a Dios Padre Todopoderoso.

 

Su cuñado le pide estampas desde Perú

G.G. Madrid, España.

Gracias a la bendición del Salvador llegue a su congregación y recibí su especial atención, para un pedido de mi cuñado quien me pidió que los buscara para conseguir estampitas e información de la Madre María Félix Torres, a la cual le tiene muchísima fe.
Le pido que por favor rece por la salud de mi madre, quien se encuentra delicada de salud.
Agradeciéndole anticipadamente por lo solicitado, me despido de usted y que Dios las Bendiga.