En una carta de dirección espiritual, en 1960, la M. Félix escribió: de todo lo que ahora sale de mí en el cielo tan sólo perdurará mi inmenso amor a todos.

Esto es lo que experimentan muchas personas al encomendarse a ella. Aquí puede encontrar la oración para la devoción privada, que puede rezarse como novena, para pedir una gracia por intercesión de la Madre.