Pensamientos

La Iglesia es la obra de Jesucristo, mi Señor. Es la obra de mis amores, y mil vidas daría por Ella, porque es de Jesús. (Escritos de conciencia, 1941)

Soy creada para salvar y santificar almas. ¡Cómo me enardece este pensamiento!… Si salvo almas, coopero a la obra de Dios, soy como mediadora entre Dios y los hombres; compañera de Jesús; como otro Cristo. ¡Qué alteza de vocación!... Para ser fiel a ella, para no defraudar a mi Señor: ¡muera a todo afecto desordenado y viva unida íntimamente a Dios!... (Ejercicios Espirituales, 1943)

En presencia del Padre sólo sé decirle: ¡Soy tu hija!... (Ejercicios Espirituales, 1948)

Mi actuación será eficaz si soy santa y lo seré si vivo unida a Dios y entregada a su voluntad. No importa salud ni enfermedad, mandar u obedecer, pobreza o riqueza, vida corta o larga. Lo que importa es cumplir amorosamente la divina voluntad. (Ejercicios Espirituales, 1943)

Pedir a María me alcance de Dios, por los méritos de Jesucristo, el perdón de mis pecados; el no cometer ni uno solo; el limpiar mi alma, para que en unión de Ella pueda decir a mi Señor: Quisiera ayudarte a salvar almas y quisiera consumirme en tu amor”. (Escritos de conciencia, 1945)